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Se estima que 21 millones de personas son víctima de la trata en el mundo siendo la mayoría mujeres, de ellas, una de cada tres es un menor.

También denominado comercio de personas o tráfico de personas, podría considerarse como la esclavitud de nuestros tiempos.

Entendemos por Trata “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. La explotación incluye como mínimo, la derivada de la prostitución y de otras formas de explotación sexual incluida la pornografía, trabajos o servicios forzados, la esclavitud o prácticas similares a la esclavitud, la servidumbre o la mendicidad, las actividades delictivas y la extracción de órganos corporales”. Esta definición la encontramos en el Protocolo de las Naciones Unidas para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas.

La trata de personas es el ataque más dañino a la dignidad humana, en todas sus formas, ya sea por la venta de niñas con fines sexuales, o la esclavitud de trabajadores, despojándoles a todos ellos de los derechos humanos fundamentales, dejándoles reducidos a mera mercancía.

El informe de 2010 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito afirma que, a nivel mundial, el 79 % de las víctimas identificadas de la trata de seres humanos fueron objeto de explotación sexual, el 18 % de trabajo forzoso y el 3 % de otras formas de explotación. De todas ellas, el 66 % eran mujeres, el 13 % niñas, el 12 % hombres y el 9 % niños.

Atajar este tipo delictivo es de una gran complejidad, su erradicación requiere soluciones globales, con la implicación de países de todo el mundo. Además, no solo los gobiernos tienen capacidad para resolver esta lacra, debe ser el conjunto de la sociedad, las instituciones académicas, los consumidores… los que deben implicarse en la lucha contra la trata.

En el “Informe de la Trata de Personas” del año 2015, publicado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos de America y firmado por John F. Kerry, se hace una clasificación de tipos de Trata según el tipo de víctima, veamos:

Trata con fines de explotación sexual Cuando un adulto realiza un acto sexual con fines comerciales, por ejemplo, la prostitución, como resultado de fuerza, amenazas de fuerza, engaño o coacción o una combinación de esos medios, esa persona es víctima de trata. En estas circunstancias, los perpetradores que participan en la captación, el albergue, el convencimiento, el transporte, la provisión, la obtención o el mantenimiento de una persona para ese fin son culpables del delito de trata de un adulto con fines de explotación sexual. La trata con fines de explotación sexual también puede ocurrir como parte de la servidumbre por deudas, en los casos en que las personas son forzadas a seguir en la prostitución debido a una “deuda” ilegal supuestamente contraída a cambio de su transporte, captación o hasta su  “venta”, que los explotadores insisten debe ser pagada antes de ponerlas en libertad. El consentimiento de un adulto para participar en actos de prostitución no es determinante desde el punto de vista jurídico: si luego se mantiene a la persona en servicio mediante manipulación psicológica o fuerza física, es víctima de trata y debe recibir los beneficios indicados en el Protocolo de Palermo y en las leyes nacionales pertinentes.

Trata de menores con fines de explotación sexual Cuando se capta, induce, alberga, transporta, suministra, obtiene o mantiene a un niño (menor de 18 años) para realizar actos sexuales con fines comerciales, no hace falta probar que se usó fuerza, engaño ni coacción para clasificar el delito como trata de seres humanos. No hay excepciones a esta norma: ninguna racionalización cultural ni socioeconómica modifica el hecho de que los niños llevados a la prostitución son víctimas de trata. La utilización de menores de edad en el comercio sexual está prohibida por la ley de los Estados Unidos y por las leyes de la mayoría de los países del mundo. La trata con fines de explotación sexual tiene consecuencias devastadoras para los menores de edad, incluidos traumas físicos y psicológicos perdurables, enfermedades (como la infección por el VIH/SIDA), drogadicción, embarazos no deseados, desnutrición, aislamiento social y hasta la muerte.

Trabajo forzoso El trabajo forzoso, a veces también llamado trata laboral, abarca toda la gama de actividades –captación, albergue, transporte, provisión u obtención– que se realizan cuando una persona usa fuerza o amenazas físicas, coacción psicológica, abuso del proceso legal, engaño u otros medios coercitivos para obligar a alguien a trabajar. Una vez que se explota el trabajo de la persona por estos medios, el consentimiento previo de la persona para trabajar para un empleador no tiene validez jurídica: el empleador es un tratante y el empleado es una víctima de la trata. Los migrantes son particularmente vulnerables a esta forma de trata de seres humanos, pero las personas también pueden ser obligadas a trabajar en su propio país. Las mujeres obligadas a realizar trabajo forzoso o en condiciones de servidumbre, en particular las mujeres y las niñas que se encuentran en servidumbre doméstica, a menudo también son víctimas de explotación sexual.

Trabajo en condiciones de servidumbre o servidumbre por deudas Una forma de coacción es el uso de una caución o deuda. Las leyes estadounidenses prohíben el uso de una deuda u otras amenazas de perjuicio económico como forma de coacción, y el Protocolo de Palermo exige a los Estados que penalicen las amenazas y otras formas de coacción con fines de trabajo, servicios o prácticas forzosos similares a la esclavitud o a la servidumbre. Algunos trabajadores heredan una deuda; por ejemplo, se calcula que en el sur de Asia hay millones de víctimas de trata que trabajan para pagar las deudas de sus antepasados. Otros resultan ser víctimas de tratantes o captores que ilegalmente explotan una deuda inicial asumida como condición para el empleo. Las deudas contraídas por trabajadores migrantes en sus países de origen, a menudo con la ayuda de agencias de colocación laboral y empleadores en el país de destino, también pueden contribuir a una situación de servidumbre por deudas. Dichas circunstancias pueden ocurrir en el contexto de programas de trabajo temporal, en los cuales la situación jurídica del trabajador en el país de destino está vinculada al empleador, y los trabajadores tienen miedo de solicitar compensación.

Servidumbre doméstica involuntaria La servidumbre doméstica involuntaria es una forma de trata de personas que se da en circunstancias particulares, como el trabajo en una residencia particular, que crean situaciones singulares de vulnerabilidad para las víctimas. Es un delito donde los trabajadores domésticos no tienen libertad para abandonar el empleo y a menudo son maltratados y reciben una remuneración inferior a la normal. Muchos trabajadores domésticos no reciben los beneficios ni las medidas de protección básicos comúnmente concedidos a otros grupos de trabajadores, por ejemplo, algo tan sencillo como un día de descanso. Además, su capacidad para desplazarse con libertad a menudo está restringida y el empleo en residencias particulares aumenta su vulnerabilidad y aislamiento. Las autoridades no pueden inspeccionar las residencias particulares con la misma facilidad que los lugares de trabajo formales y, en muchos casos, no tienen la autorización ni la capacidad para hacerlo. Los trabajadores domésticos, particularmente las mujeres, enfrentan varias formas de abuso, acoso y explotación, incluso violencia sexual y por razones de género. Estos asuntos, en su conjunto, pueden ser síntomas de una situación de servidumbre doméstica.

Trabajo forzoso de menores Aun cuando los niños pueden realizar ciertas formas de trabajo legalmente, también se les puede encontrar en situaciones de trabajo forzoso. Un niño puede ser víctima de trata de personas, independientemente del lugar donde ocurre esa explotación. Algunos indicadores de posible trabajo forzoso de menores incluyen situaciones en las cuales el niño aparenta estar bajo la custodia de alguien que no es pariente, que obliga al niño a realizar trabajo que beneficia económicamente a alguien fuera de la familia y que no le ofrece la opción de irse. Cuando la víctima de trabajo forzoso es un menor, el delito es de trata. Las respuestas contra la trata deben complementar, no reemplazar, las medidas tradicionales contra el trabajo infantil, por ejemplo, recuperación y educación. Cuando los niños son obligados a trabajar, sus abusadores no deben poder evadir la sanción penal mediante la aplicación de una respuesta administrativa más débil a las prácticas de trabajo infantil.

Reclutamiento y empleo ilícitos de niños soldados La existencia de niños soldados es una manifestación de la trata de seres humanos cuando entraña el reclutamiento o el empleo ilícitos de menores mediante fuerza, engaño o coacción, por parte de las fuerzas armadas para que sirvan como combatientes o realicen otras formas de trabajo. Algunos niños soldados también son víctimas de explotación sexual por grupos armados. Los perpetradores pueden ser las fuerzas armadas de un gobierno, organizaciones paramilitares o grupos rebeldes. Muchos niños son secuestrados por la fuerza para empleo como combatientes. A otros se les obliga a trabajar ilícitamente como cargadores, cocineros, guardias, sirvientes, mensajeros o espías. A las niñas se les puede obligar a casarse o a tener relaciones sexuales con combatientes del sexo masculino. Tanto las niñas como los niños soldados a menudo son objeto de abuso sexual y tienen un alto riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual.

La ultima operación contra las redes de trata de seres humanos  realizada en España, fue llevada el dia 25 de abril del presente año por la Policía Nacional en la cual fueron liberadas tres mujeres de origen nigeriano las cuales era obligadas a ejercer la prostitución, siendo detenidos siete integrantes de la organización criminal, esta operación se enmarca dentro del Plan Policial contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual, que en enero de 2015 inició su segunda fase. Habiendo comenzado en el año 2013 solicitando la colaboración ciudadana. A continuación os dejamos el vídeo oficial difundido por la Policía Nacional.

Según consta en la página web del Cuerpo Nacional de Policía, acerca de cómo poder ayudar a las víctimas de Trata de Seres Humanos, es poner el hecho en conocimiento de las Autoridades, cualquier persona puede denunciar.

Para saber más:

INTERPOL

OIM

UNIÓN EUROPEA

CONSEJO DE EUROPA

 

OSCE

 

NU (UNODC)

NU (UNGIFT)

Para denunciar se puede utilizar cualquiera de las siguientes vías:

Teléfono de Contacto de la Policía Nacional: 900 10 50 90

Email: trata@policia.es

Twitter: @policia tag: #contralatrata

Referencias:

Informe 2015, de la trata de personas, del Departamento de estado de los Estados Unidos de America.
Cuerpo Nacional de Policía, Trata de Seres Humanos.

Protocolo Marco de Protección de las Víctimas de Trata de Seres Humanos.

Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones. 
Estrategia de la UE para la erradicación de la trata de seres humanos (2012-2016)

Vídeo: Fuente Policía Nacional