Rifqi Jamil

En una primera aproximación a este término, se podría afirmar que este es un proceso que se inicia con la toma de decisión por parte del individuo de cometer un hecho delictivo y culminaría con la ejecución del acto en si.

Pero además, engloba una suerte de fases, en las que la persona avanza hacia la culminación del delito, alcanzando en cada una de ellas un grado de consumación por las que se podrá aplicar la pena correspondiente, siendo alguna de estas irrelevantes penalmente hablando y otros actos serán punibles.

En ese desarrollo del delito existen dos grandes fases, una interna y otra externa.

En el “Camino del delito” el Derecho penal interviene en la fase externa del delito, cuando la intención del actor del hecho delictivo exterioriza su voluntad de delinquir, no siendo posible tal intervención en la fase interna ya que pertenece al fuero interno del individuo.

Esquema Iter Criminis

En la mencionada “fase externa”, la doctrina aprecia dos estadios diferentes, los actos preparatorios y los actos ejecutivos, siendo los actos preparatorios aquellos mediante los cuales el autor del hecho delictivo se abastece de aquellos conocimientos o instrumentos necesarios para llevar a cabo la comisión del hecho tipificado, y los actos ejecutivos son aquellos en los que se inicia la ejecución propia del delito, se materializa el hecho definido en la ley penal.

 

Bibliografía.

ALVAREZ GARCÍA, F. J. y ANA CRISTINA, A. D. Doctrina penal de los tribunales españoles. 2ª ed, Tirant lo Blanch. Valencia, 2007.
GALVÁN GONZÁLEZ, F. Etapas de realización del delito: (Iter Criminis), Ubijús, México D.F. 2015.
Fotografía: Rifqi Jamil
Ilustración: A.M.