Enrico_Ferri_criminologo

“El hombre no es totalmente libre, porque al hombre se le han impuesto un marco de normas, sólo, dentro el cual es libre”

Enrico Ferri nace en San Benedetto, Mantua, un 25 de febrero de 1856. Criminólogo, político, sociólogo… Cursó estudios superiores en la Universidad de Bolonia, en 1877 defendió su tesis doctoral; “La negazione del libero arbitrio e la teorica dell’imputabilita” , donde trata de refutar los argumentos que justifican el libre albedrío, dando por hecho un determinismo a la hora de decidir delinquir.

La tipología de Ferri se toma como una de las clasificaciones más representativas del positivismo criminológico y en la que se entremezclan factores físicos y psíquicos con otros ambientales:

Delincuente nato, incluiría a aquellas personas con una carga congénita que le determina a cometer actos delictivos unido a factores ambientales.

Delincuente loco o alienado, es aquel que padece una anomalía psíquica como factor principal de su comportamiento criminal.

Delincuente pasional, es una variante del delincuente ocasional, caracterizándose por su facilidad para explotar y cometer actos delictivos.

Delincuente ocasional, aquel que cede ante la oportunidad de delinquir, siendo los factores ambientales los que le determinan.

Delincuente habitual, hace del delito la forma habitual de comportarse, su tendencia delictiva es adquirida.

Pseudodelincuente o delincuente involuntario, serían aquellos que comenten delitos involuntarios.

Como afirma A. G. Pablos Molina, una de las facetas más significativas de la obra de Ferri es la metodológica, siendo Ferri uno de los más destacados teóricos de la Escuela Positiva, llegando a la conclusión de que el método experimental era el único para alcanzar el conocimiento necesario para enfrentarse al crimen.

Según Ferri, no existe el libre albedrío, los actos del hombre son su responsabilidad por el hecho de vivir en sociedad, siendo varias las causas de su comportamiento criminal, bien sean de origen antropológico (Constitución orgánica del individuo, constitución psiquica, caracteres personales como edad, sexo, estado civil…), físicos  o telúricos (El clima, las estaciones o la temperatura), o sociales (Población, opinión pública, familia, moral, religión, educación…).

Manifiesta Ferri que, “Proponer estos equivalentes de la pena es como decir en suma: precisa que, en las disposiciones legislativas (políticas, económicas, civiles, administrativas y penales), desde las más grandes instituciones de la sociedad hasta los menores detalles de su existencia, se dé al organismo social una orientación que permite que la actividad humana, en vez de ser vanamente amenazada de represión, sea guiada sin cesar de una manera indirecta por las vías no criminales, y que una libre expansión se ofrezca a las energías y a las necesidades del individuo, al cual habrá de impedirse lo menos posible las tendencias naturales, y se le evitará tanto como se pueda las tendencias y ocasiones del delito”. En referencia a los sustitutivos penales a fin de remplazar las penas como método de prevención, con la intención de contener los impulsos criminales.

La obra mas influyente de Enrico Ferri fue Sociología Criminal, publicada en el año 1900, en la que sintetiza su pensamiento acerca del crimen y el derecho penal.

Obras.

  • 1884-Sociología Criminal
  • 1894-Socialismo y Ciencia Positiva
  • 1901-La Escuela de Criminología Positiva
  • 1905-Sociología Criminal
  • 1928-El Fascismo en Italia y la Obra de Benito Mussolini
Bibliografía:

DE MOLINA, Antonio García-Pablos. Tratado de criminología. Tirant lo Blanch, 2009.
La sociología criminal de Enrico Ferri: entre el socialismo y la intervención disciplinaria María Carla Galfione (UNC – CONICET)