Cesare_Beccaria_1738-1794

Cesare Bonesana, Marqués de Beccaria, Milán, (1738, 1794) Jurista y economista Italiano, hijo del Marqués Giovanni Saverio.

En las primeras monarquías, el derecho a castigar pertenecía exclusivamente al soberano. El proceso penal en el siglo XVIII estaba caracterizado por ser un proceso inquisitivo, en el que la acusación era secreta, y no contradictorio. El acusado disponía de escasos, por no decir nulos, recursos para ejercer su defensa, siendo el sistema probatorio muy discrecional, facilitando la labor de la parte acusadora. Según Focault, el suplicio judicial era un ritual político que formaba parte de las ceremonias por las cuales se manifestaba el poder.

La línea entre la justicia de los hombres y la “justicia divina” se desdibujaba, convirtiéndose el procesado, ademas de en culpable, en un pecador, por lo que el fin primero del proceso era la confesión del “pecador/culpable”, siendo posible el uso del castigo físico, de la tortura, para alcanzar esa confesión, formando parte de la investigación judicial.

Y es en este contexto jurído-procesal, en el que los postulados de Cesare Beccaria cobran más importancia, generando una corriente crítica con un sistema viciado de defectos e injusticias durante el proceso.

Se propone un cambio profundo, donde el castigo se fundamente en la ley y no en la fe, sometiendo el castigo a ciertas reglas, dejando de ser un acto soberano, estableciéndose ciertos límites que surgen de la dignidad humana. Beccaria propone racionalizar las leyes, prescindiendo de la tradición doctrinal, creando para ello leyes claras e inteligibles por los ciudadanos, con una definición del delito que no permita interpretaciones tendenciosas. La investigación la debía guiar la razón.

En 1764 se publicó su obra “De los delitos y las penas”, elogiada por Voltaire, D’Alembert, Diderot y otros, difundiéndose por toda Europa. En esta obra, se propone revelar las carencias de la legislación judicial de su tiempo.

               “Como consecuencia de la generosa y elocuente iniciativa de César Beccaria… el estudio teorético de la justicia penal determinó en toda Italia y después en Alemania, Francia y otros paises, la formación de una gran corriente científica que se llamó y se llama entodas partes la Escuela clásica criminal desde que yo la denominé así” (Ferri, 1933).

Dei_delitti_e_delle_pene,_edizione_VI,_frontespizio

Obras.

  • Sobre el desorden monetario y su remedio en los estados milaneses, 1762.
  • De los delitos y las penas, 1764.
  • Investigación sobre la naturaleza del estilo, 1770.
  • Elementos de economía pública, 1804 (Obra póstuma).

 

(1) FERRI, E. Principios de derecho criminal, traducción  Rodríguez Muñoz, Madrid, 1933, pág. 40.
GÓMEZ, Alfonso Serrano. La criminologia en los primeros autores clásicos.Anuario de derecho penal y ciencias penales, 1973, vol. 26, no 1.